viernes 11 de marzo de 2011

Un día difícil de olvidar

(Pocas veces pido que se vean lo vídeos, pero de este... merece la pena pedirlo)




Un año más, el calendario, que nunca para, llega al trágico día. Más trágico de lo normal, ante el "castigo natural" que se está viviendo en el Pacífico.  Llega a un día de conmemoración de lo doloroso, de lo triste, y en este caso también, de lo olvidado. Un desastre humano, que casi alcanzó las 200 personas... quizá por eso, por el elevado número de víctimas, todavía hoy no somos capaces, ni conscientes, de lo que supone. A veces pienso que al ser humano le es más fácil asimilar la tragedia en una o dos familias que en 191. Familias inocentes, que iban a estudiar, a trabajar, a visitar a sus  familiares, a visitar la ciudad... y que se encontraron con la muerte ante su vida, y lógicamente se la encontraron minutos después sus familiares y seres queridos.

Los intereses partidistas han hecho que España de una lección al mundo de cómo olvidarse rápidamente de la mayor tragedia acontecida en la democracia española, de uno de los atentados más brutales de la historia... y por qué no, de una de las tragedias humanas más impactantes. Intereses de unos y otros, exceso de poder de algunos y desinterés y pasividad de otros han hecho que hoy no sepamos nada... ¿quiénes estuvieron detrás de los atentados? ¿quiénes quisieron hacer ese daño a un país, y por ende a toda la humanidad? y sobre todo, ¿qué fines perseguían?¿los consiguieron?. No me sirve la versión de que algunos están en la cárcel... ¿quiénes son? ¿solo fueron ellos?. Algunos, desgraciadamente, hace años tuvieron que dar una lección al mundo cuando se esforzaron por dar imagen de país (ni una bandera por aquel día), por decir que se perseguiría a todos los que estuviesen directa o indirectamente relacionados con esos atentados, ese pueblo se unió en uno solo... nosotros no, cada uno fue por su lado, se celebraron a las pocas horas elecciones generales en las que algunos protagonizaron vítores de victoria en las puertas de algunos partidos mientras algunas víctimas comenzaban a ser identificadas, no quisimos nunca oír hablar de ello, y aún peor, que se investigase como se investigan otras causas que afectan a muy pocas personas (no por ello menos importante). A día de hoy sigo oyendo hablar al presidente de los EEUU sobre lo que supuso el 11-S, no tengo en mente ninguna imagen de mi presidente actual hablando sobre el 11-M...



1 comentarios:

Javi_Pichu dijo...

Más grande es el silencio de los medios de comunicación (apenas editoriales dedicados como siempre en El Mundo, una columna para recordar de Cristina Losada en Libertad Digital, y glorificación de lo útiles que fueron los atentados en la portada de El País...) más abrumador será el grito de quienes nos negamos a esconder el 11 de marzo de nuestros calendarios.

No me imagino al presidente Obama desapareciendo un 11 de septiembre. Y me da lo mismo la calidad de la gestión de un presidente. Voy al gesto.

El nuestro, ni eso tiene.

Un eterno recuerdo a las víctimas del 11 de marzo de 2004, y a todas las víctimas del terrorismo.